RUTA CASCADA DEL PURGATORIO
Es
una de las rutas más emblemáticas que nos descubren el Valle del Paular.
La
Cascada del Purgatorio es un espectacular salto de agua que forma el arroyo de
Aguilón debido al estrechamiento de las paredes rocosas que lo encauzan.
Mide
poco más de 10 metros de altura y en un paraje único rodeado de pinos,
serbales, sauces y avellanos.
El Arroyo
del Aguilón es uno de los muchos arroyos que forma el río
Lozoya.
Esta
zona tiene un atractivo extra: es un gran lugar para observar al buitre
negro, con la población más grande de toda la Comunidad de
Madrid.
Está
catalogada como Zona de Especial Protección para las Aves del Alto
Lozoya.
LOCALIZACIÓN
Se
ubica en las inmediaciones de la villa de origen
medieval de Rascafría, cerca del Monasterio de Santa María
del Paular, a 90km de
Madrid.
Un
poco más adelante se encuentra el histórico Puente
del Perdón, levantado en el siglo XIV y reformado en el XVIII,
y que cruza las aguas del río Lozoya.
DETALLES
Es una
ruta un poco larga para principiantes, puesto que son 12km y apenas tiene
dificultad, salvo los 2 km finales, con un sendero muy estrecho y rocoso y una
gran pendiente.
Es lineal y cuenta con un desnivel de 250 a 300m.
Eso
sí, está bien señalizada y el final de la ruta es espectacular.
Para
comenzar la ruta, puedes dejar el coche en el Parking
de las Presillas, un área
recreativa donde las aguas del río Lozoya son retenidas
en varias presas, en un entorno muy bucólico.
El parking es muy caro, son 9€, pero aparte de estar al lado de las piscinas
naturales, es el más cercano para acceder a la
Cascada del Purgatorio.
El
horario es de 09:00 a 21:00 y
se puede entrar y salir las veces que quieras.
La
otra opción es dejarlo en un parking, cerca de Rascafría cuyo precio es de
3e.
Comenzamos
caminando desde el pueblo en paralelo a la carretera por un camino asfaltado,
que nos conduce hasta el Monasterio del Paular y desde ahí tomamos el camino de
la izquierda que nos hace atravesar el precioso Puente del Perdón.

Continuamos
por un camino rodeado de pinos, serbales, robles, sauces y avellanos, pasando un
poco más adelante el área recreativa de Las Presillas a nuestra derecha.
Seguimos el sendero hasta que encontramos un letrero que indica que por la izquierda vamos en dirección a la cascada y, si se sigue, al puerto de la Morcuera.
Desde aquí la ruta sigue por un camino o senda pecuaria que va ascendiendo poco a poco.
En este punto debemos atravesar una puerta y ya más adelante
encontramos el arroyo del Aguilón, que es uno de los principales afluentes del
río Lozoya.
Una
vez llegamos a un puente de madera, tomamos a la derecha el camino que nos
llevará hasta las cascadas.
Comienza
el sendero que se adentra en el angosto valle del arroyo del Aguilón,
entre pinos y robles,
siempre con la compañía de las aguas del arroyo, que forman bellas estampas a
lo largo del recorrido.

Llegamos a una puerta cerrada al paso donde hay un cartel informativo sobre la Cascada del Purgatorio.
No te asustes, hay que tomar el estrecho sendero de la derecha, siguiendo la tapia de piedra que rodea la finca particular.
A
partir de aquí tan sólo hay que seguir el sendero, dejando siempre el arroyo a
tu derecha, hasta llegar a la cascada.
Este tramo es el más estrecho, rocoso y sinuoso, pero también es la parte más bonita.
Caminaremos
todo el tiempo junto al arroyo y bastante cubiertos por el bosque.

A medida que avanzamos en la ruta, nos empiezan a rodear a
ambos lados paredes de roca conocidos como los cortados de Majada Grande, que
forman el escalón geológico de la peña del Purgatorio.
A partir de aquí comienza la parte más dura, puesto que el
terreno se vuelve pedregoso, donde
además de rocas y raíces, está el terreno ladeado, así que hay que andar con
más precaución.
Merece
la pena antes de llegar a la cascada, bajar un poco más al arroyo para ver
algunas minicascadas que se van formando.

Tras
superar una zona escarpada, se llega al mirador de la cascada del
Purgatorio, donde termina la ruta y desde donde se
obtienen las mejores vistas de uno de los parajes más bonitos de la
Sierra de Guadarrama,
ya que la cascada está encajonada en un cañón de piedra formado por las
montañas.
La
visión principal de la cascada se realiza desde un mirador
de madera que se ha construido para contemplarla con
facilidad y seguridad.
💣Si
queremos acceder a la segunda cascada, deberemos
superar el desfiladero. Se puede hacer sin necesidad de cuerdas subiendo por
los canchales de
cualquiera de las dos laderas para rodear las paredes de roca, si bien esto
entraña una dificultad técnica importante y no es apropiada para principiantes.
Comenzamos
el camino de vuelta, hay que deshacer lo andado y en la bifurcación, cruzamos
el puente y tomamos por tanto el camino de la izquierda, volvemos sobre nuestros pasos,
retomando el sendero de regreso hasta Rascafría.

RECOMENDACIONES
Recomendamos
que vayáis provistos de agua y comida y sobre todo ropa y botas de montaña,
especialmente para el último tramo de la ruta en el que hay que trepar sobre
las rocas y éstas están resbaladizas en algunas ocasiones.
Por
último, destacar que, aunque no es una ruta que entraña peligro, tampoco es un paseo familiar como se
publicita en algunos sitios, ya que los últimos 2km son bastante duros y
nosotros no aconsejamos realizarlos con niños, con personas con dificultades
motrices o sin calzado de montaña adecuado.

Aquí
os dejamos el video de la ruta…








