Hoy os descubrimos uno de esos lugares
insólitos que merecen la pena una visita por su originalidad👇🏻😎
En
un lugar perdido en Guadalajara se alza una construcción insólita: un laberinto
vertical de piedra, lleno de recovecos, pasadizos y extrañas formas
arquitectónicas.
La
pequeña aldea de:
Cívica
Es un pueblo abandonado y privado
construido en una roca. No es visitable por dentro, pero merece la pena admirar
sus construcciones y su entorno.
Localización
📌 Está a 201 km aprox. de Madrid y a 12 km de Brihuega, en la provincia de Guadalajara.
No tiene pérdida.
Simplemente hay que ir en dirección a
Masegoso de Tajuña desde la popular localidad de Brihuega por la CM-2011.
Más o menos a medio camino, unos 12 km,
se encuentra a mano izquierda el desvío a esta construcción singular de aspecto
tibetano.
Un buen cartel marca el lugar.
Unos metros antes del desvío hay un
reducido aparcamiento de tierra, en el arcén derecho de la carretera, con
capacidad para pocos coches, y la entrada al bar junto al río Tajuña.
Historia
Lo poco que sabemos es que un clérigo,
Don Aurelio, se encargó de construir hace ya más de medio siglo un conjunto de
galerías, cuevas, pasadizos y balaustradas en una antigua toba calcárea bajo la
pedanía y a los pies del río Tajuña.
Cuentan que acudía a labrar la piedra
de Cívica hiciera sol, lluvia o nieve, pero el propósito final de la obra sigue
siendo un misterio a día de hoy.
Descripción
Una extravagante construcción que llama la atención tan pronto como se divisa.
Está abandonado y muestra cierto
deterioro, se muestra como un extraño lugar que despierta, a partes iguales,
algo de intriga y desasosiego.
Acercándonos al pie de la estructura
llegamos a una puerta cerrada y varios ventanales terminados en arco ojival, de
inspiración gótica.
Nos llama la atención la cantidad de
pequeños agujeros excavados sobre los arcos.
En los corredores hay excavadas
pequeñas estancias, a las que solo se puede acceder en cunclillas.
Hay carteles que atestiguan que se
trata de una propiedad privada, aunque acceder no presenta ninguna complejidad.


Entorno
Sobre su verde y fresco musgo salta una elegante Cascada de agua que procede del caño de la parte superior de la pedanía y que consta de una toba activa cercana, con el río Tajuña a sus pies.
Las Tobas son formaciones de piedra
caliza, muy porosa y ligera, formadas por la cal que llevan en disolución las
aguas de los manantiales de la zona y que se va depositando en el suelo, sobre
las plantas u otras cosas que se hallan a su paso.
Las tobas son activas cuando tienen
agua e inactivas cuando no la tienen.
Destacando entre las primeras una
situada unos pocos metros a la izquierda de Cívica.
Esta Capadocia alcarreña está socavada por corrientes de agua subterráneas y profundas cuevas, como la Cueva de la Mora, a solo unos metros al oeste de esta.
Escondida detrás de la cascada y con su
propia leyenda:
La cueva de la mora fue el lugar en el
que una joven árabe pasó sus últimos días enclaustrada por el amor de un
cristiano. Su padre se negó a la unión entre ambos y la muchacha, que no estaba
dispuesta a rehacer su vida con otra pareja, se metió en aquel hueco rocoso
hasta que falleció.
Y para crear la leyenda, la novia
condenada al ostracismo se aparece por las noches para seguir llorando desde la
muerte al hombre con el que nunca pudo vivir.


Cívica, un lugar irreal, al margen del
tiempo y el espacio, que con sus formas caprichosas e insólitas parecen querer
desafiar el sentido común.
Una visita muy recomendable para
exploradores rurales y amantes de rarezas paisajísticas.
Os
dejamos un Video para que podáis ver la espectacularidad de este lugar insólito.





